domingo, 29 de noviembre de 2009

Ya 8 años


Ya 8 años, que rápido que pasó el tiempo.
Pensar que hace 8 años atras, yo estaba tomando la comunión, y vos, internado. Pensar que te mandé las fotos pra que me vieras hacer una de las cosas más importantes de mi vida, aunque mas no sea, en imágenes, pero ni eso te permitieron.
Te tenían dormido, en un trance para que no sufrieras. Yo también queria estarlo, nadie me dio la oportunidad.
Así pasaron los días, y llegó mi cumpleaños de 15. Siempre quisiste bailar el bals conmigo y la vida no te lo permitió. Yo tampoco me lo permití, era algo que teníamos que hacer juntos.
Yo hoy me encuentro aca, sentada frente al monitor, superando de a poco tu partida, dejandote ascender a otro nivel, dejandote.
Te amo y siempre lo voy a hacer. Pero por sobre todo te extraño; extraño abrazos, caricias, la guitarrita, el chamamé. Tantas cosas extraño y necesito de vos.
Gracias por ser parte de mi y saber que siempre te voy a tener por más distanciados que nos encontremos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Estigmas


Los estigmas son marcas que cada uno lleva como un recordatorio de lo que vivió.
Los hay de dos tipos: los superficiales, que todo el mundo puede apreciar; y los internos, que a veces ni uno mismo logra conocer.
Yo poseo ambos.
Los exteriores aparecen de vez en cuando, como una somatización de mis pensamientos en mi piel. Duelen, arden, queman, me averguenzan. Me consumen viva provocando que la gente me mire con asombro, curiosidad o desprecio.
Estos estigmas me generan nuevos. A veces más sobre mis tejidos, pero siempre sobre mi alma.
Las heridas internas son las secretas, las que nadie conoce y las que yo tengo miedo de descubrir.
Creo que si se pudiera sacar fotografías a las cosas etéreas, mi ser aparecería bañado en sangre con tajos y cortes pronunciados que la vida le dejó como souvenir.
Hay curas para el cuerpo, ¿pero las hay para el alma? ¿Cómo sabemos si realmente sanó, cuando no la podemos ver?
Son preguntas sin respuestas aparentes que solo al encontrar el equilibrio podremos saber si realmente logramos descifrar el enigma.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Refugio


Algún refugio
para ocultarme de esta feroz tormenta
de preguntas de respuestas

No se a quien preguntar
o si tal vez callar
o viejos sitios visitar
o mantenerme quieto
cerrar los ojos y llegar a ver.
El manto, el manto cubriéndote,
te vi, me vi.

Y fuimos juntos contemplando el silencio,
buscando una y cientos de veces
entre el río y el mismísimo mar.
Y fueron las lluvias, su agua y los vientos
viajando, jugueteando, erosionando.
Y hoy somos rocas y mañana arenas.
Bañados por las aguas
de este mismísimo mar de miedos.

No quiero volver atrás
quiero encontrar las fotos,
el tiempo sobre veces pasadas,
recientes, lejanas
en tiempos de furia y de calma
soy lo que me espera allá
esperarme allá
hoy mi deseo
es poder desear te que estés bien
donde quieras que estés

Que estés bien.





Ésta es una canción de Catupecu Machu (banda que amo) y que por una de esas casualidades hoy llegó a mis manos, y se podría decir en el momento oportuno para darme el pie a escribir.
Me siento así, buscando un refugio, un lugar donde poder esconderme de estos miedos, de estas advercidades. Buscando y buscando, harta de buscar, harta de buscar sola.
Necesito que me ayudes, que estés a mi lado, y que dejes de esperar a que el tiempo pase y las cosas de arreglen por sí solas. Que asumas las responsabilidades que un día elegiste tener (al menos eso creo yo).
Ya sé que nunca vas a leer esto, es más, nadie lo lee, pero es en el único lugar donde puedo expresar lo que pienso sin recibir mierda a cambio, sin que todo lo que armé, planifiqué, soñé, se derrumbe.

martes, 17 de noviembre de 2009


Hoy quiero hablar de la dependencia, la dependencia emocional.
Yo sé que soy una persona que carece de afecto, o que al menos no quiere recibirlo por el simple hecho de sentirse mejor. Pero hay otras personas que sí.
Ellas son como un parásito: necesitan de otro para vivir y realizar sus funciones vitales. Y en el caso de las personas, son los huespedes no deseados, son aquellos que llevan todo a los extremos, a tal punto de olvidar el amor propio y creer que vivien solo para su hospedante.
Son estos seres con dependencia a los que no tolero, a los que no quiero recibir y mucho menos cuidar.
¿No se dan cuenta que a penas tengo energías para aguantar a mi cuerpo y pretenden que lo haga con dos? ¡Qué concepto erróneo!
Empiecen por vivir su propia vida y dejen que los demás también lo hagan, no quieran vivir siempre a cuesta de los otros.

martes, 3 de noviembre de 2009


Debe haber algo en mi vida, algo en mí, que este bien. Se podría decir que lo único que estaba "bien" era la relación con mi familia, o lo que hasta hace un tiempo yo consideraba como tal.
Todo seguía su curso, eramos un grupo de cuatro personas conviviendo con una relación bastante agradable.
Pero un día todo eso cambió. Abruscamente los pilares que sostenían mi vida se destruyeron. Mis padres deciden separarse sin tener en cuenta que su hija pasaba por un mal momento y que eso podría llegar a debastar su integridad psíquica.
Ese fue el momento en el cual caí, me golpeé y me lastimé mucho. No podía creer que todo eso me estuviera pasando a mí: lo único perfecto que me quedaba estaba totalmente desecho y yo sin poder hacer nada para detenerlo.
Los días pasaban lentos. Odiaba llegar a mi casa y tener que estar en un lugar en el cual la tensión se podía cortar con un cuchillo. Y no crean que la situación cambiaba mucho durante mis horas en el colegio; llegar, llorar, intentar dormir, volver a llorar, y así hasta que se hiciera la hora de regresar al infierno.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Sombras del futuro


Caminaste sobre las huellas ya transitadas
Las que alguna vez solías recorrer
Desahogaste los miedos a mis espaldas
Ya no hay tiempo para ponerse a correr

Te envolviste en un sueño de hadas
Y llorando recordaste el pasado aquel
Ahora te refugias en tus sabanas
Y tus lágrimas recuerdan al viejo ser

Paraguas abiertos en resplandores
Son vacíos a tus alrededores
Farolas iluminan tu pasado
Sombras entumecen tu futuro

Ahora caminas sobre las huellas hoy transitadas
Las que nuevamente vas a recorrer
No necesitas desahogar tus miedos
Es hora de ponerse a correr